miércoles, 14 de agosto de 2013

"Barrio...sos reliquia del pasado"


“Barrio…sos reliquia del pasado”

Los espacios territoriales urbanos están definidos dentro del concepto de la geografía urbana: el centro, el barrio, el suburbio, el arrabal,  cada uno y dentro de las disciplinas propias tiene su propia caracterización, no obstante desde la expresión poética del tango han asumido roles que  los encuadran mas allá de lo geográfico.

Considerando que el  tango representa a  una clase social, baja, humilde, trabajadora, pobre, las temáticas de sus letras han desarrollado toda una representación del barrio, el arrabal, el suburbio y las orillas, en cada caso con los personajes que  los representan y sus sentimientos.

El barrio es un espacio territorial dentro de una ciudad que se identifica por un grupo humano de características especiales, estos habitantes cuentan con un sentido de permanencia al mismo, a veces este sentido de permanencia genera antagonismos con los habitantes de un barrio vecino.

El barrio en el tango se encuentra inserto en el arrabal, su definición es más precisa en lo territorial, se lo nombra con calles, callejones, esquinas, faroles……..A veces los barrios, en el tango se identifican por su nombre: Almagro, Pompeya.

El sentido de pertenencia al barrio se encuentra plasmado con con la fuerza que el poeta Francisco García Jiménez es capaz de expresarlo en las letras de este hermoso tango:

Barrio pobre

Tango 1926

Música:  Vicente Belvedere 

Letra:  Francisco García Jiménez

 

En este barrio que es reliquia del pasado,

por esta calle, tan humilde tuve ayer,

detrás de aquella ventanita que han cerrado,

la clavelina perfumada de un querer...

Aquellas fiestas que en tus patios celebraban

algún suceso venturoso del lugar,

con mi guitarra entre la rueda me contaban

y en versos tiernos entonaba mi cantar...

 

Barrio... de mis sueños más ardientes,

pobre...cual las ropas de tus gentes.

Para mí guardabas toda la riqueza

y lloviznaba la tristeza

cuando te di mi último adiós...

¡Barrio... barrio pobre, estoy contigo!...

¡Vuelvo a cantarte, viejo amigo!

Perdoná los desencantos de mi canto,

pues desde entonces, lloré tanto,

que se ha quebrado ya mi voz...

 

Por esta calle iba en pálidas auroras

con paso firme a la jornada de labor;

cordial y simple era la ronda de mis horas;

amor de madre, amor de novia...¡siempre amor!

Por esta calle en una noche huraña y fría

salí del mundo bueno y puro del ayer,

doblé la esquina sin pensar lo que perdía,

me fui sin rumbo, para nunca más volver....

 

El poeta Homero Manzi ha identificado su barrio con el tango y esto  tan destacable lo hace con un nivel de análisis y detalle asombroso y capaz de encontrar cabida en la letra de este tango:

Barrio de tango

Tango 1942

Música:  Aníbal Troilo 

Letra:  Homero Manzi 

 

Un pedazo de barrio, allá en Pompeya,

durmiéndose al costado del terraplén.

Un farol balanceando en la barrera

y el misterio de adiós que siembra el tren.

Un ladrido de perros a la luna.

El amor escondido en un portón.

Y los sapos redoblando en la laguna

y a lo lejos la voz del bandoneón.

 

Barrio de tango, luna y misterio,

calles lejanas, ¡cómo estarán!

Viejos amigos que hoy ni recuerdo,

¡qué se habrán hecho, dónde estarán!

Barrio de tango, qué fue de aquella,

Juana, la rubia, que tanto amé.

¡Sabrá que sufro, pensando en ella,

desde la tarde que la dejé!

Barrio de tango, luna y misterio,

¡desde el recuerdo te vuelvo a ver!

 

Un coro de silbidos allá en la esquina.

El codillo llenando el almacén.

Y el dramón de la pálida vecina

que ya nunca salió a mirar el tren.

Así evoco tus noches, barrio 'e tango,

con las chatas entrando al corralón

y la luna chapaleando sobre el fango

y a lo lejos la voz del bandoneón.

 

Almagro

Tango 1930

Música:  Vicente San Lorenzo 

Letra:  Iván Diez 

 

Cómo recuerdo, barrio querido,

aquellos tiempos de mi niñez...

Eres el sitio donde he nacido

y eres la cuna de mi honradez.

Barrio del alma, fue por tus calles

donde he gozado mi juventud.

Noches de amor viví,

con tierno afán soñé

y entre tus flores

también lloré...

¡Qué triste es recordar!

Me duele el corazón...

Almagro mío,

¡qué enfermo estoy!

 

Almagro, Almagro de mi vida,

tú fuiste el alma de mis sueños...

Cuántas noches de luna y de fe,

a tu amparo yo supe querer...

Almagro, gloria de los guapos,

lugar de idilios y poesía,

mi cabeza la nieve cubrió;

ya se fue mi alegría

como un rayo de sol.

 

El tiempo ingrato dobló mi espalda

y a mi sonrisa le dio frialdad...

Ya soy un viejo, soy una carga,

con muchas dudas y soledad.

Almagro mío, todo ha pasado;

quedan cenizas de lo que fue...

Amante espiritual

de tu querer sin fin,

donde he nacido

he de morir.

Almagro, dulce hogar,

te dejo el corazón

como un recuerdo de mi pasión.

 

Bajo un cielo de estrellas

Vals 1941

Música:  Enrique Francini  /  Héctor Stamponi 

Letra:  José María Contursi 

                                                                                          Canta Luis Cardei

Mucho tiempo después de alejarme,

vuelvo al barrio que un día dejé...

con el ansia de ver por sus calles

mis viejos amigos, el viejo café.

En la noche tranquila y oscura

hasta el aire parece decir:

"No te olvides que siempre fui tuya

y sigo esperando que vuelvas a mí".

 

En esta noche vuelvo a ser

aquel muchacho soñador

que supo amarte y con sus versos

te brindó sus penas...

Hay una voz que me dice al oído :

"Yo sé que has venido

por ella... por ella !".

Qué amable y qué triste es a la vez

la soledad del arrabal

con sus casitas y los árboles que pintan sombras.

Sentir que todo... que todo la nombra,

¡qué ganas enormes me dan de llorar!

 

Bajo el cielo cubierto de estrellas

una sombra parezco al pasar...

No he de verme jamás con aquella

¡qué tanto me quiso... y hoy debo olvidar!

En la noche tranquila y oscura

hasta el aire parece decir:

"Para qué recordar que fui tuya

si yo ya no espero que vuelvas a mí!".

 

La orilla es el ultimo eslabón de la ciudad antes de adentrarse en la zona rural, los orilleros  eran aquellos personajes derivados del gaucho que al cerrarse y delimitarse los campos, son expulsados hacia las ciudades, sin llegar a incorporarse a ellas. 

Sus características humanas tienen la rudeza de su antecesor, el gaucho, de este deviene el compadre y en su versión más atenuada el compadrito.

El suburbio es la zona marginal de la ciudad es decir esta mas allá de la zona urbana.

El gran poeta que fue  Evaristo Carriego nos dejo su obra “El alma del suburbio” (aparece en 1913 un año después de su muerte en 1912)

Frente a una ciudad en pleno desarrollo y expansión, comienzan a definirse los personajes que identifican al suburbio, Carriego expresa desde lo literario las características de ese ámbito y los perfiles de quienes lo integran, dejando en su obra las semillas que servirán para que el incipiente tango vuelque en sus letras ese mundo que lo identifica.

El arrabal es la zona extramuros de las ciudades del Medioevo, este concepto en nuestro país y merced a los  aportes del tango  han conceptualizado al arrabal, mas allá de lo geográfico con un ámbito cuyas características refieren a habitantes de  una clase social humilde, y desde el recuerdo del mismo evoca la nostalgia de un  pasado de sueños,  ilusiones y amores.

Las letras de los tangos expresan un arrabal bastante heterogéneo y de acuerdo a las imágenes creadas por el poeta en pos de su expresión literaria.

El poeta  Alfredo Lepera transita de su “Arrabal amargo” a “Melodía de arrabal” donde los sentimientos pintan ámbitos totalmente encontrados entre si.

Melodía de arrabal

Tango 1932

Música:  Carlos Gardel 

Letra:  Alfredo Le Pera  /  Mario Battistella 

Barrio plateado por la luna,

rumores de milonga

es toda su fortuna.

Hay un fueye que rezonga

en la cortada mistonga,

mientras que una pebeta,

linda como una flor,

espera coqueta

bajo la quieta

luz de un farol.

 

Barrio... barrio..

que tenés el alma inquieta

de un gorrión sentimental.

Penas...ruego...

¡es todo el barrio malevo

melodía de arrabal!

Barrio... barrio...

perdoná si al evocarte

se me pianta un lagrimón,

que al rodar en tu empedrao

es un beso prolongao

que te da mi corazón.

 

Cuna de tauras y cantores,

de broncas y entreveros,

de todos mis amores.

En tus muros con mi acero

yo grabé nombres que quiero.

Rosa, "la milonguita",

era rubia Margot,

en la primer cita,

la paica Rita

me dio su amor.

 

El habitante del arrabal es denominado arrabalero, pero esta connotación apunta a más a su relación con el tango. 

 

Arrabalera

Tango 1950

Música:  Sebastián Piana 

Letra:  Cátulo Castillo 

                                               Canta Tita Merello

 

Mi casa fue un corralón

de arrabal bien proletario,

papel de diario el pañal,

del cajón en que me crié...

Para mostrar mi blasón,

pedigree modesto y sano.

¡Oiga, che!... ¡Presénteme...

¡Soy Felisa Roverano,

tanto gusto, no hay de que!...

 

¡Arrabalera,

como flor de enredadera

que creció en el callejón!

¡Arrabalera,

yo soy propia hermana entera

de Chiclana y compadrón!...

Si me gano el morfi diario,

qué me importa el diccionario

ni el hablar con distinción.

Llevo un sello de nobleza,

soy porteña de una pieza,

tengo voz de bandoneón.

 

Si se le da la ocasión,

de bailar un tango arrespe,

encrespe su corazón,

de varón sentimental.

Y al revolear mi percal,                                                                         

márqueme su firulete,

que en el brete musical

se conoce, la gran siete,

mi prosapia de arrabal.

 

El tango nace en los arrabales, los conventillos,  los boliches de cuarteadores y otros ámbitos, lo nutren las orillas y comienza a acercarse al centro, luego de haber sido aceptado en Francia.

 Cambios en la danza, en la música, en la estructura musical de sus conjuntos, van modelándolo para ingresar al mundo de las luces.

El centro representa, en el tango,  el progreso, lo más respetable, la parte alta de la escala social, pero también representa el vicio y la inmoralidad, las luces que encandilan y el fracaso.

El centro y el arrabal representan dos extremos muy distantes uno de otro

Margot

Tango 1921

Música:  José Ricardo  /  Carlos Gardel 

Letra:  Celedonio Flores 

Se te embroca desde lejos, pelandruna abacanada,

que has nacido en la miseria de un convento de arrabal...

Porque hay algo que te vende, yo no sé si es la mirada,

la manera de sentarte, de mirar, de estar parada

o ese cuerpo acostumbrado a las pilchas de percal.

Ese cuerpo que hoy te marca los compases tentadores

del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil,

mientras triunfa tu silueta y tu traje de colores,

entre el humo de los puros y el champán de Armenonville.

 

Son macanas, no fue un guapo haragán ni prepotente

ni un cafisho de averías el que al vicio te largó...

Vos rodaste por tu culpa y no fue inocentemente...

¡berretines de bacana que tenías en la mente

desde el día que un magnate cajetilla te afiló!

 

Yo recuerdo, no tenías casi nada que ponerte,

hoy usas ajuar de seda con rositas rococó,

¡me reviente tu presencia... pagaría por no verte...

si hasta el nombre te han cambiado como has cambiado de suerte:

ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot!

 

Ahora vas con los otarios a pasarla de bacana

a un lujoso reservado del Petit o del Julien,

y tu vieja, ¡pobre vieja! lava toda la semana

pa' poder parar la olla, con pobreza franciscana,

en el triste conventillo alumbrado a kerosén.

 

Muchacho

Tango 1926

Música:  Edgardo Donato 

Letra:  Celedonio Flores 

                                                Canta Ángel Vargas

Muchacho que porque la suerte quiso

vivís en un primer piso

de un palacete central,

que pa' vicios y placeres,

para farras y mujeres

disponés de un capital.

Muchacho

que no sabés el encanto

de haber derramado llanto

sobre un pecho de mujer;

y no sabés qué es secarse

en una timba y armarse

para volverse a meter;

 

que decís que un tango rante

no te hace perder la calma

y que no te llora el alma

cuando gime un bandoneón;

que si tenés sentimiento

lo tenés adormecido

pues todo lo has conseguido

pagando como un chabón.

 

Decime

si en tu vida pelandruna,

bajo la luz de la Luna

o si no bajo un farol,

no te has sentido poeta

y le has dicho a una pebeta

que ella es más linda que el Sol.

 

Decime

si conocés la armonía,

la dulce policromía

de las tardes de arrabal,

cuando van las fabriqueras

tentadoras y diqueras

bajo el sonoro percal...

 

De tardecita

Tango 1927

Música:  Nicolás Messutti 

Letra:  Carlos Álvarez Pintos 

                                                          Canta Luis Cardei

Volvés de tardecita,

al barrio lindo que te vio,

en otra tardecita,

irte siguiendo una ilusión...

Ves que todo está igualito,

nada cambió en el nidito,

que alegrabas con tu risa ayer...

Y aunque vuelvas derrotada,

sabrás que la muchachada

te sigue teniendo siempre fe...

 

La luz del centro te hizo creer,

que la alegría

que vos querías

estaba lejos de tu arrabal

y vestías sedas, y no percal...

Ir bien vestida, llevar gran lujo,

era el embrujo

de tu ambición...

¡Equivocando el camino,

vendiste tu corazón!...

 

Desde que vos te fuiste,

el barrio nunca más cantó...

Una pena muy triste,

todas las cosas envolvió...

Cuántas veces tu viejita,

al caer la tardecita,

creyó ver, temblando de emoción,

que daba vuelta la esquina,

la mimosa chiquilina,

que regresaba a pedir perdón...

 

A principios de siglo  XX la población era mayoritariamente masculina,  los inmigrantes eran en su mayoría hombres solos, que aspiraban mejorar económicamente y regresar a sus países o bien traer a sus familias,  muchas mujeres llegaban para ejercer la prostitución y algunas mujeres  que trabajaban, en fabricas u otros oficios, aspiraban a crecer económica y socialmente y este deseo las trasladaba al centro a trabajar en los cabarets, como coperas, bailando y hasta ejerciendo la prostitución.

Este personaje femenino, que con el tiempo sufre los desencantos al pasar los años, ha sido incorporado a las letras de tango como un arquetipo al que dio en llamarse milonguita, nombre que  le fue dado por Samuel Linning

Milonguita

(1920)

Letra : Samuel Linning 

Música : Enrique Delfino 

 

¿Te acordás, Milonguita?, vos eras

La pebeta mas linda ´e Chiclana

La pollera cortona y las trenzas...

Y en las trenzas un beso de sol...

 

Y en aquellas noches de verano

Qué soñaba tu almita, mujer,

Al oír en la esquina algún tango

Chamuyarte bajito de amor.

 

Estercita...

Hoy te llaman Milonguita,

Flor de noche y de placer

Flor de lujo y cabaret.

 

Milonguita...

Los hombres te han hecho mal

Y hoy darías toda tu alma

Por vestirte de percal.

 

Cuando sales por la madrugada

Milonguita, de aquel cabaret,

Toda tu alma temblando de frío

Dice: ¡Ay, si pudiera querer!...

 

Y entre el vino y el último tango

P’ al cotorro te saca un bacán...

¡Ay, qué sola, Estercita, te sientes!

Si llorás, dicen que es el champán.

 

En el tango se plasma la nostalgia por el barrio, los recuerdos devienen a la mente y ejercen un imán para el retorno….pero el barrio ya no es el mismo y los actores tampoco y así se entiende que el retorno es una huida, como crudamente lo expresa el gran poeta uruguayo que fue Mario Benedetti (1920-2009)

El barrio

Mario Benedetti

Volver al barrio siempre es una huida

casi como enfrentarse a dos espejos

uno que ve de cerca / otro de lejos

en la torpe memoria repetida

la infancia / la que fue / sigue perdida

no eran así los patios / son reflejos /

esos niños que juegan ya son viejos

y van con más cautela por la vida

el barrio tiene encanto y lluvia mansa

rieles para un tranvía que descansa

y no irrumpe en la noche ni madruga

si uno busca trocitos de pasado

tal vez se halle a sí mismo ensimismado /

volver al barrio siempre es una fuga

 

Miguel Angel Viciconte


 

Bibliografia consultada:

www.todotango.com.ar


El arrabal en el tango – Miguel Angel Garcia
www.deletra

viernes, 2 de agosto de 2013


El bandoneón y sus duendes

Los duendes:

Según dicen las leyendas, los duendes son esos seres mágicos, sobrenaturales, pequeños que existen desde tiempos remotos, los hay extremadamente traviesos, bromistas con una gran relación con los seres humanos, se alimentan de la energía que emana del sentimiento de las personas, por lo que también expresan su mal humor en ocasiones.

Su carácter y temperamento es aniñado, pero poseen una gran sabiduría y una gran capacidad de conocimientos, nos acompañan en sus juegos, sus diversiones y nos enseñan.

Amantes de la música participan activamente y los bosques encantados saben del sonido de sus instrumentos que crean verdaderas obras.

Nuestras leyendas y nuestras poesías los han colocado en un lugar muy importante por lo que no es de extrañar que su presencia en el bandoneón haya sido rescatada por los letristas y les hayan dado una participación tan activa.

 

Che bandoneón!

Tango 1949

Música:  Aníbal Troilo 

Letra:  Homero Manzi 

 

El duende de tu son, che bandoneón,

se apiada del dolor de los demás,

y al estrujar tu fueye dormilón

se arrima al corazón que sufre más.

Estercita y Mimí como Ninón,

dejando sus destinos de percal

vistieron al final mortajas de rayón,

al eco funeral de tu canción.

 

Bandoneón,

hoy es noche de fandango

y puedo confesarte la verdad,

copa a copa, pena a pena, tango a tango,

embalado en la locura

del alcohol y la amargura.

Bandoneón,

para qué nombrarla tanto,

no ves que está de olvido el corazón

y ella vuelve noche a noche como un canto

en las gotas de tu llanto,

¡che bandoneón!

 

Tu canto es el amor que no se dio

y el cielo que soñamos una vez,

y el fraternal amigo que se hundió

cinchando en la tormenta de un querer.

Y esas ganas tremendas de llorar

que a veces nos inundan sin razón,

y el trago de licor que obliga a recordar

si el alma está en "orsai", che bandoneón.

 

 

 

El bandoneón

Tuvo su origen en Alemania, a mediados del siglo XIX. Su destino era  para ser utilizado en las iglesias en reemplazo del órgano.  Sus características musicales se adaptaban perfectamente dentro del ámbito religioso.

El bandoneón llega a Argentina, se presume que traído por marineros e inmigrantes aproximadamente entre los años 1860 y 1870  y aunque no hay registros claros de su ingreso, si se sabe que llego para quedarse y en un momento muy especial para el tango que requería de ese instrumento que lo acompañara en sus letras melancólicas y serias.

Su carácter quejumbroso lo identifica con  el sentimentalismo de muchos tangos haciéndose imprescindible en su  ejecución.

Pero no solo el tango fue el receptor de este instrumento, la música popular argentina también lo incorporo en el folklore; desde el norteño al litoraleño su presencia se hizo sentir con fuerza.

En Argentina se celebra el 11 de julio el Día Nacional del Bandoneón, en homenaje a Aníbal Troilo, el bandoneón mayor de Buenos Aires, y en recuerdo de  su  natalicio. La celebración fue fijada por la Ley 26035.

 

El bandoneón en el tango

Desde los inicios de siglo XX,  los ejecutantes del bandoneón, los denominados bandoneonistas ya tenían una activa presencia en las orquestas de tango como compositores de sus músicas, como  intérpretes y arregladores.

La denominada orquesta típica le había reservado un lugar muy especial al instrumento.

Nuestro tango se enriqueció, entre muchos otros,  con figuras tan  notables como:

Eduardo Arolas , Juan Maglio, Vicente Loduca, Pedro Maffia, Vicente Greco, Pedro Laurentz, Ciricaco Ortiz, Eduardo Rovira, Ernesto Baffa, Aníbal Troilo, Osvaldo Fresedo, Astor Piazzolla, José Libertella, Leopoldo Federico

Esta fuerte presencia del bandoneón no podía quedar fuera de los autores de tango que han dejado sus huellas en letras que toman al bandoneón como centro de su expresión tanguera y en otros casos y en sus distintas temáticas rescatan al instrumento como participe de las distintas situaciones humanas expresadas en sus letras.

Bandoneón arrabalero

Tango 1928

Música:   Bachicha  (Juan Bautista Deambroggio)

Letra:  Pascual Contursi 

 

Bandoneón arrabalero

viejo fueye desinflado,

te encontré como un pebete

que la madre abandonó,

en la puerta de un convento,

sin revoque en las paredes,

a la luz de un farolito

que de noche te alumbró.

 

Bandoneón

porque ves que estoy triste y cantar ya no puedo,

vos sabés

que yo llevo en el alma

marcao un dolor.

 

Te llevé para mi pieza

te acuné en mi pecho frío...

Yo también abandonado

me encontraba en el bulín...

Has querido consolarme

con tu voz enronquecida

y tus notas doloridas

aumentó mi berretín.

       

Fueye

Tango 1942

Música:   Charlo 

Letra:  Homero Manzi 

Un desengaño amoroso involucra al bandoneón y lo hace partícipe de sus alegrías y tristezas, como el amigo fiel está presente en esta historia, la poesía de Homero Manzi nos deja en sus estrofas esta relación.

 

Cuando llegó, te oí reír

cuando se fue, lloró tu son

en tu teclado está, como escondida

hermano bandoneón toda mi vida.

Con tu viruta de emoción está encendida

la llama oscura de tu ausencia

y de mi amor.

Cuando llegó, te oí reir

cuando se fue, lloró tu sol.

 

Fueye, no andés goteando tristezas,

fueye, que tu rezongo me apena.

Vamos, no hay que perder la cabeza,

vamos, que ya sabemos muy bien

que no hay que hacer,

que ya se fue de nuestro lao

y que a los dos no has tirao

en el rincón de los recuerdos muertos.

Fueye, no andés goteando amargura

Vamos, hay que saber olvidar.

 

Cuando llegó, cristal de amor.

Cuando se fue, voz de rencor.

Guardé su ingratitud dentro‘e tu caja

y con tu manta azul le hice mortaja.

Esa es la historia del castillo de baraja

que levantamos a tu arrullo bandoneón.

Cuando llegó, cristal de amor.

Cuando se fue, voz de rencor.

 

Fueye, no andés goteando tristezas,

fueye, que tu rezongo me apena.

Vamos, no hay que perder la cabeza.

Vamos, si ya sabemos muy bien

que no hay que hacer,

que ya se fue de nuestro lao,

y que a los dos nos ha tirao

en el rincón de los recuerdos muertos.

Fueye, no andes goteando amargura.

Vamos, hay que saber olvidar.

 

Mi bandoneón y yo

Tango 

Música:  Rubén Juárez 

Letra:  Julio Martín 

Las letras de este tango expresan una suerte de “simbiosis” en la cual la estrecha relación entre hombre y bandoneón abarca todos los momentos de su vida y esto se expresa en los distintos sentimientos que  se van sucediendo.

                                             Se destaca la  excelente grabación de Rubén Juárez

 

A veces se me hace que nació conmigo

y durmió en mi cuna pegao a mis pies.

Que fue mi juguete y mi perro de pibe

y toda la infancia la corrí con él.

Que anduvimos juntos, atorro y milonga,

desde mi bohemia, cigarro y café.

Y a veces rodamos maneaos por el suelo

y nos levantamos con la misma fe.

 

Mi bandoneón y yo crecimos juntos,

emparentaos, tal vez, por la pobreza...

Muchas veces reímos de alegría

y otras veces, lloramos de tristeza.

Yo le hablo de hombre a fueye, mano a mano.

Lo mismo que si hablara con la vieja.

Y cuando él me responde, se me antoja

que Buenos Aires mismo me contesta.

 

Sí, hermano, como siempre

con vos hasta que muera...

 

Si yo a mi bandoneón lo llevo puesto

como un cacho de tango entre las venas.

Y está de Dios que al dar mi último aliento,

moriremos a un tiempo... mi bandoneón y yo.

 

El homenaje musical al bandoneón llega en la obra de Juan de Dios Filiberto “Quejas de bandoneón” y en la excelente ejecución de Aníbal Troilo, donde se siente el instrumento con su fuerza y su carácter; el nombre dado por su compositor es más que representativo para identificarlo.

 

El bandoneón carpero

El bandoneón anima las fiestas carperas en Salta durante el carnaval, su presencia acompaña el baile de las chacareras, zambas y gatos

Las fiestas salteñas se realizan bajo las denominadas carpas, entoldados, bajo los cuales y en pistas de tierra se baila, enharinado, revoleando pañuelos al viento y zapateando

Al mediodía las comidas regionales aparecen para alegrar la reunión; quesos criollos, humitas, tamales, empanadas y carnes acompañadas con los vinos regionales

Los conjuntos de  guitarra, bombo y bandoneón dan el marco musical a la fiesta, participan copleros y bagualeros con tonadas diversas, circula la chicha y la albahaca en la oreja, la llegada del carnaval en febrero incrementa la actividad y donde aparecen el papel picado, la serpentina y el talco; recuerdos de tiempos pasados que cada año se encargan  de vivenciar manteniendo las tradiciones.

Carpas de Salta - 1961

Letra y música: Juan José Sola – el Payito –

                                   Grabada por Los Chalchaleros con el bandoneón de Dino Saluzi

Carpas de Salta

las vuelvo a recordar

bandoneón y guitarra

zambas para bailar

bandoneón y guitarra

zambas para bailar

 

Chicha y aloja

vinito pa' chupar

ramas de albaca verde

olor a carnaval

ramas de albaca verde

olor a carnaval

 

Carpas de La Silleta

Campo Quijano y La Merced

toda Salta de fiesta

quien pudiera volver

toda Salta de fiesta

quien pudiera volver

 

Agua florida

harina pa' jugar

canastillas de flores

todo pal' carnaval

canastillas de flores

todo pal' carnaval

 

Ellas alegres

airosas al bailar

ellos se hacen hilacha

de tanto zapatear

ellos se hacen hilacha

de tanto zapatear

 

Carpas de La Silleta

Campo Quijano y La Merced

toda Salta de fiesta

quien pudiera volver

toda Salta de fiesta

quien pudiera volver

 

Están que arden los carnavales - Zamba

Letra:  F. Córdoba

Música: Chango Nieto  

 

Están que arden los carnavales

Y a las carpas vuelvo a farrear

Se enharinan las cacharpayas

De mi Salta pa’l carnaval

 

Es el duende en los bandoneones

Los violines quieren llorar

Y en el vuelo de tu pañuelo

Se ha enredado mi soledad

 

Un ramito de albahaca

Perfumaba tu pelo

Por tus ojos salteña

Van perdidos mis sueños

 

Están que arden las cacharpayas

De mi Salta pa’l carnaval

 

En la bulla de la comparsa

La alegría sale a bailar

Si la coca trepa en la boca

No hay cansancio en el carnaval

 

Las caretas ya se despintan

Con la luz del amanecer

Y el desvelo de los carperos

Con la luna va a florecer

 

Por tus ojos salteña

Van perdidos mis sueños

Están que arden las cacharpayas

De mi Salta pa’l carnaval

 

 

Algunos de los bandoneonistas más recordados en el norte son: Payo Sola, Marco y Ángel Tames, Domingo Spezzi, Cayetano y Dino Saluzi, El cara i Mula, El fiero Arias y muchos más.

 

La zamba de Cara i mula

Letra y Música: Yuyo Montes

 

Siento la emoción

de su bandoneón

desde las estrellas,

dice que vendrá

porque donde está

falta la ginebra.

 

Se me hace que ya

tiene que llegar

a tocar un rato

y con la amistad

viene a renovar

su mejor contrato.

 

Estribillo

En el carnaval no debe faltar

nunca el "cara i’ mula".

La carpa sin él

me hace parecer

la noche sin luna.

En el carnaval no debe faltar

nunca el "cara i’ mula".

 

La respiración

de su bandoneón

me llenó de duendes,

me enseñó a tantear

y a tomar de más

sin perder el fuelle.

 

Cuando voy a Orán

lo quiero encontrar

en algún boliche

y al caer el sol

cada mostrador

tiene un vino triste.

 

Payo Sola

Atahualpa Yupanqui

(Zamba)

                                              Canta Jorge Cafrune

El Norte ya tiene otro nombre,

 que en los arenales leyenda se hará,

 cuando en las noches del vado,

 florece el recuerdo del "Payo" Solá.

 

Cuando en las noches del vado,

 florece el recuerdo del "Payo" Solá.

 

Allá en los rastrojos de Atocha,

 Sampedro, Ledesma y El Arrayanal,

 los bombos y las guitarras,

 perdieron el rastro del "Payo" Solá.

 

Los bombos y las guitarras,

 perdieron el rastro del "Payo" Solá.

 

Pa'l verano lo han de hallar,

 justito pa'l Carnaval,

 rodiao de viejas carperas,

 llorando en el fuelle del "Payo" Solá.

 

Rodiao de viejas carperas,

 llorando en el fuelle del "Payo" Solá.

 

Un marzo de vientos y sombra,

 se llevó las manos del "Payo" Solá.

 Lo lloran los gauchos pobres,

 los runas curtidos de la soledad.

 

Lo lloran los gauchos pobres,

 los runas curtidos de la soledad.

 

Los viejos caminos de Salta,

 los de Corralito, Cachí, Seclantás,

 cuallá se van cuesta arrriba,

 rastreando los sueños del "Payo" Solá.

 

cuallá se van cuesta arrriba,

 rastreando los sueños del "Payo" Solá.

 

Pa'l verano lo han de hallar,

 justito pa'l Carnaval,

 rodiao de viejas carperas,

 llorando en el fuelle del "Payo" Solá.

 

Rodiao de viejas carperas,

 llorando en el fuelle del "Payo" Solá.

 

El bandoneón chamamecero

El chamame tiene su epicentro en la provincia de Corrientes y su área de influencia llega al Chaco, Norte de Santa Fe, Norte de Entre Ríos, sur de Misiones y parte de Formosa, pero su conocimiento excede el ámbito nacional.

En su origen participan distintas etnias, con la influencia del Guaraní y de los inmigrantes europeos, su música nace con el aporte de distintos instrumentos musicales: el acordeón, el contrabajo , las guitarras y el bandoneón.

Su nombre seria de origen guaraní y desde ser una danza de pareja  se va moldeando hasta una expresión musical y vocal.

Con el tiempo el chamame que cuenta la historia de su gente y su paisaje, forma parte del folklore argentino con  su sello distintivo reconocido y admirado.

El sapukay ese grito que caracteriza al chamame puede seré una expresión de alegría o de tristeza, expresa distintos sentidos de ánimo y hasta puede representar una llamada.

La música chamamecera además del reconocido acordeón ha incorporado desde sus inicios el bandoneón, y figuras destacables del chamame han dado realce a la música con el aporte musical de este instrumento:

Isaco Abitbol

(1917-1994) Correntino, bandoneonista y compositor, en sus inicios se dedico el tango en Buenos Aires en el año 1942, de regreso a sus pagos  junto con Ernesto Montiel fundan el Cuarteto Santa Ana, pasa por distintos conjuntos y  actúa como solista. Registro 200 obras. Conocido de Ernesto Baffa, este  lo contacta con Aníbal Troilo con quien tuvo una larga amistad. Tanto Aníbal Troilo como Astor Piazzolla fueron sus grandes admiradores como bandoneonista. Fue uno de los pioneros del chamame. Reconocido en todo el litoral por sus condiciones humanas, su sencillez y su sentido de la amistad. Una de sus obras La calandria, es de las más reconocidas del folklore litoraleño

Coco Zini

Nació en Corrientes en 1934. Radicado en Buenos Aires en la década del 50 llevo la música correntina, participo de diversos conjuntos, actuó como solista y fue un destacado compositor

 Por su maestría en la ejecución del instrumento fue denominado  El mago del bandoneón

Damasio Esquivel

(1919-2012) Bandoneonista, nacido en Rosario, Santa Fe,  fue uno de los pocos cultores del chamame con sólidos conocimientos y formación musical, participo en distintos conjuntos y como solista y actuó en distintos países latinoamericanos.

En 1997 la Cámara de Diputados de la Nación lo distingue como un referente de la música argentina– Fue denominado “el coloso del chamame

Transito Cocomarola

(1918-1974) Nació en la Pcia. De Corrientes, su nombre completo era Mario del Transito Cocomarola,, aprendió solo de chico a tocar el acordeón y luego el bandoneón y luego estudio música, como compositor también comenzó de muy joven, registro más de 200 temas, entre sus obras más conocidas se encuentran Puente Pexoa y Kilometro 11, esta última ha sido considerada  El himno del chamame”.

 En su homenaje en Corrientes el Poder Ejecutivo instituyo el día de su fallecimiento 19 de setiembre como  El día del chamame.

 

Los duendes del bandoneón siempre estarán presentes, desde el duende de tu son che bandoneón  del tango, a los duendes que acompañan a los bandoneones carperos:

Como homenaje al bandoneonista Miguel Simón, llega esta hermosa Zamba, este fue también cantor compositor y autor integrante del conjunto Los hermanos Simón.  Nació en Santiago del Estero en 1917 y falleció a los 75 años. El conjunto cuenta entre sus obras Escondido de la alabanza con Carlos Carabajal y Tacita de Plata con José A. Faro

El duende del bandoneón - zamba

Música: P.Favini

Letra: O.Mazzanti

                                   Canta Soledad Pastorutti

Comienza a pechar,

 la gente al llegar

 porque el baile ya empezó

 se pone a tocar y después a cuerpear

 Miguel con su bandoneón.

 Se fuelle por ahí le pide tomar

 un trago en el mostrador

 será que tendrá reseca la voz

 de puro trasnochador.

 Permiso señor yo quiero pasar

 también santiagueño soy

 no puedo faltar allí donde está

 tocando Miguel Simón

 sabe que no puedo faltar allí donde está

 tocando Miguel Simón.

 La noche al pasar

 se quiere quedar mateando de sol a sol

 y meta teclear no quiere aflojar

 Miguel con su bandoneón.

 Yo sé que al Miguel

 lo sale a buscar el duende del bandoneón

 y después con él se queda también

 metido en su corazón.

 Permiso señor yo quiero pasar

 también santiagueño soy

 no puedo faltar allí donde está

 tocando Miguel Simón

 sabe que no puedo faltar allí donde está

 tocando Miguel Simón.

 

 

Miguel Angel Viciconte


 

Bibliografia consultada: